Antecedentes históricos

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En 1909, el investigador brasileño Carlos Chagas (1879-1934) encontró un nuevo parásito al que denominó Trypanosoma cruzi, en honor a Oswaldo Cruz, otro científico brasileño. Luego, asoció ciertos síntomas de la población de una localidad del nordeste de este país con la picadura de vinchucas infectadas con este parásito, dando así comienzo a la historia de los estudios sobre esta problemática.

La percepción acerca del Chagas como un problema social complejo, ya estaba presente en estas primeras investigaciones, dado que por entonces Chagas afirmaba:

"...hay un designio nefasto en el estudio de la tripanosomiasis. Cada trabajo, cada estudio, apunta un dedo hacia una población malnutrida que vive en malas condiciones; apunta hacia un problema económico y social…”

En homenaje a su trabajo, la dolencia que causa el Trypanosoma cruzi fue denominada “enfermedad de Chagas”.

En Argentina, el trabajo del médico Salvador Mazza (1886-1946) marcó otro hito en la historia del conocimiento de esta patología. Interesado por los trabajos del investigador brasileño, Mazza realizó varios estudios que confirmaron la existencia del Chagas en Argentina. En 1927, diagnosticó el primer caso agudo en el país.

Un año después fundó la Misión de Estudios de Patología Regional Argentina (MEPRA) en las afueras de la ciudad de Jujuy, realizando múltiples estudios sobre esta enfermedad. La MEPRA se convirtió en la primera experiencia llevada a cabo en el país destinada al estudio y la lucha contra las enfermedades endémicas que afectan a la población rural.

La MEPRA puso en funcionamiento un vagón-laboratorio que recorrió el territorio nacional, ofreciendo educación sobre Chagas a los médicos del interior.

Pero además, los logros de la Misión trascendieron las fronteras argentinas y se difundieron a países limítrofes, además de ser reconocidos por numerosos científicos de todo el mundo.

Mazza murió en 1946. A partir de su fallecimiento, la institución por él fundada sufrió una serie de avatares político-institucionales que concluyeron con su cierre definitivo en 1958.