Gripe

Para prevenir la gripe y otras enfermedades respiratorias, es fundamental recibir la vacuna anual si se encuentra en alguno de los grupos con mayor riesgo de sufrir complicaciones por la gripe (trabajadores de la salud, embarazadas, mujeres puérperas hasta el egreso de la maternidad (si no se vacunaron durante el embarazo), niños de 6 a 24 meses, niños y adultos con enfermedades crónicas y mayores de 65 años).
Además, es importante adoptar las siguientes medidas higiénicas para evitar enfermarse o transmitir esta afección respiratoria:

  • Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.
  • Al toser o estornudar, cubrirse la boca y nariz con un pañuelo descartable o con el ángulo interno del codo.
  • Tirar a la basura los pañuelos descartables inmediatamente después de usarlos.
  • Ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol.
  • Mantener limpios picaportes y objetos de uso común.
  • No compartir cubiertos ni vasos.
  • Enseñar a los niños a lavarse frecuentemente las manos en la escuela y hogar.
  • Mantener reposo en la casa mientras continúe el cuadro gripal.

 

¿Qué es la gripe?

Es una enfermedad viral respiratoria que se presenta habitualmente en los meses más fríos del año.

La gripe o influenza -al igual que otras infecciones respiratorias- se transmite por contacto con secreciones de personas infectadas a través de las gotitas que se diseminan al toser o estornudar y de superficies u objetos contaminados con estas secreciones.

Los síntomas (fiebre mayor a 38 ºC, tos, congestión nasal, dolor de garganta, de cabeza y muscular) suelen aparecer a las 48 horas de efectuado el contagio y la mayoría de los afectados se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico.

Sin embargo, en niños pequeños, personas de edad y personas aquejadas de otras afecciones médicas graves, la infección puede conllevar graves complicaciones, provocar neumonía e incluso causar la muerte.

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