El consumo de tabaco en mujeres
merece una mención aparte ya que está siendo
cada vez más frecuente y lleva a serios problemas de
salud que afectan no solo a la mujer sino también a
sus familias e hijos.
Se estima que hay unos 250 millones de fumadoras en todo el mundo. En el año 2000 murieron casi un millón de mujeres a causa de enfermedades causadas por el consumo de tabaco. Es decir que, cada día mueren en el mundo unas 2750 mujeres debido al tabaquismo.
En la actualidad las muertes se concentran en los países más desarrollados. Sin embargo, el aumento importante del consumo en mujeres de países en desarrollo y la disminución del consumo en mujeres de países más desarrollados va a llevar a que, en las próximas décadas, el tabaquismo cause mayor número de muertes en mujeres de países en desarrollo que en mujeres de países desarrollados.
I. Consumo de tabaco en mujeres
En los países industrializados las mujeres de 40 años
dejan de fumar menos que los varones, y las jóvenes
empiezan a fumar antes que los jóvenes. Esto hace que
el consumo de tabaco en las mujeres sea cada vez más
frecuente.
Según datos de la Organización Mundial de la
Salud, Argentina es uno de los países del mundo donde
hay más mujeres fumadoras.
Una encuesta realizada en la población general en
nuestro país en el 2004 muestra que el consumo en hombres
es mayor que en las mujeres (38% vs 27.6%). Sin embargo, es
ALARMANTE un estudio realizado en el año 2003 en adolescentes
de 13 a 15 años que muestra que las adolescentes
fuman más que los adolescentes
(22,9% vs 32,5% en Capital Federal y 34% vs 29% en la Pcia
de Buenos Aires). El siguiente gráfico muestra el consumo
de tabaco en adolescentes varones y mujeres de los países
miembros y futuros miembros del MERCOSUR. Vemos que Chile
y Argentina tienen el mayor consumo en mujeres.

Fuente: http://www.cdc.gov/tobacco/global/gyts_espanol/GYTS_countryreports_es.htm
II. Efectos del tabaco en la salud
de las mujeres
Las mujeres sufren las mismas complicaciones del consumo de
tabaco que los hombres: enfermedades cardiovasculares, cáncer
y enfermedades respiratorias crónicas.
Sin embargo, algunas de estas complicaciones son más
severas en las mujeres. Aparte, en las mujeres fumadoras
se afecta el sistema óseo y el sistema reproductivo.
Las mujeres fumadoras de
45 -74 años tienen el doble de riesgo de muerte que
las mujeres que nunca han fumado.
a. Enfermedad cardiovascular
El tabaquismo es una de las principales causas de enfermedad
coronaria en las mujeres. Las mujeres que fuman tienen más
riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares
que los hombres. De hecho, los cigarrillos "light",
bajos en nicotina y alquitrán, más populares
entre las mujeres, suelen producir mayores cantidades de monóxido
de carbono, un importante factor de riesgo para las enfermedades
cardiovasculares.
Las mujeres que fuman presentan mayor riesgo de sufrir derrame
cerebral sobre todo las mayores de 35 años que fuman
y toman anticonceptivos orales.
b. Cáncer
Antes, el cáncer de pulmón en la mujer era rarísimo.
Sin embargo, en 1987 en los Estados Unidos las muertes causadas
por cáncer de pulmón superaron a las producidas
por el cáncer de mama. El consumo de tabaco es el responsable
del 87% de los cánceres de pulmón. El riesgo
de cáncer de pulmón aumenta con la cantidad,
duración e intensidad del consumo. El riesgo de muerte
por cáncer de pulmón es 20 veces más
frecuente entre las mujeres que fuman dos o más paquetes
de cigarrillos diarios que entre las que no fuman.
El consumo de tabaco en las mujeres es una de las principales
causas de cáncer de boca, faringe, vejiga, hígado,
colon, cuello del útero, páncreas, laringe,
esófago y riñón.
c. Enfermedad pulmonar
El tabaquismo es una de las principales causas de enfermedades
pulmonares obstructivas crónicas (EPOC) en las mujeres
y el riesgo aumenta en función de la intensidad y duración
del consumo.
d. Sistema reproductivo
La nicotina disminuye los estrógenos que son una hormona
esencial para el funcionamiento de los ovarios. Esto lleva
a:
Alteraciones del Ciclo Menstrual:Tensión
premenstrual, menstruaciones muy dolorosas, ciclos irregulares
o falta de menstruación; Alteraciones en la
fecundidad: Las mujeres fumadoras suelen tener menor
fertilidad y más problemas para quedar embarazadas;
Alteraciones durante el embarazo: Las mujeres fumadoras
tienen más abortos, partos prematuros, desprendimientos
de placenta y placenta previa que las no fumadoras y Alteraciones
en la Menopausia: Las mujeres fumadoras suelen tener
la Menopausia 2-3 años antes que las no fumadoras.
Los resultados preliminares de un estudio que realiza el Instituto Nacional de Sanidad y de Investigación Médica de Francia (INSERM) muestran que las fumadoras tardan el doble de tiempo que las no fumadoras en quedarse embarazadas.
El proyecto piloto del trabajo siguió a un grupo de 1.200 mujeres de 18 a 44 años y a sus parejas. El 6% de las parejas estaba "buscando' un embarazo.
La conclusión: "El plazo necesario para lograr un embarazo para la mitad de las parejas es el doble entre los fumadores, respecto a las parejas en las que la mujer no fumaba durante el período de búsqueda del embarazo".
Esos efectos negativos del tabaco son reversibles en la medida en que se deja de fumar. Por esto se aconseja a las mujeres que quieren quedarse embarazadas que dejen de fumar.
e. Sistema gastrointestinal
Las mujeres fumadoras tienen más riesgo de tener ulceras
y problemas de vesícula.
f. Sistema Óseo:
La disminución de estrógenos lleva a la descalcificación
ósea (osteoporosis) trayendo como consecuencia fracturas
de cadera más frecuentes.
g. Sobre el aspecto general:
El monóxido de carbono de los cigarrillos reemplaza
al oxigeno y hace que la piel reciba menor oxigenación.
Esto lleva a un envejecimiento prematuro de la piel (arrugas
prematuras) y a la caída del cabello. Las
mujeres fumadoras también tienen más frecuencia
de cataratas.
III. Tabaco y control del peso
Estudios hechos en varios países demuestran que, una
de las razones que las adolescentes mencionan para comenzar
a fumar es para “no comer”, para bajar de peso
o para mantenerse delgadas. Las mujeres que están preocupadas
por su peso comienzan a fumar más, les cuesta más
dejar de fumar y si lo hacen suelen volver a fumar al poco
tiempo. El miedo a engordar es un factor importante que hace
que menos mujeres que hombres traten de dejar de fumar.
Es cierto que algunas personas aumentan de peso al dejar de
fumar. Hay varias razones que explican esto. La nicotina es
altamente adictiva por estimular los centros cerebrales del
placer. Al dejar de fumar, esa sensación de placer
se transforma en ansiedad y angustia que puede traducirse
en querer comer más. La nicotina por otra parte aumenta
la velocidad del metabolismo, por lo tanto al dejar de fumar
éste se vuelve más lento. Finalmente, al dejar
de fumar, se perciben mejor los olores y los sabores por lo
que dan más ganas de comer, especialmente alimentos
«prohibidos» como las grasas y el azúcar.
El consumo de tabaco es la primera causa prevenible de enfermedad
y muerte prematura en el mundo. De esta manera, fumar no es
la mejor manera de bajar o mantener el peso.
Lo más importante para
dejar de fumar y no engordar es tener una alimentación
sana y equilibrada, tomar mucho líquido y aumentar
la actividad física.
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