Cáncer de mama

Es una enfermedad causada por la multiplicación anormal de las células de la mama que forman un tumor maligno.

Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Algunas veces este proceso se descontrola formando una masa de tejido que es lo que se conoce como tumor. Este tumor se puede desarrollar en distintas partes del tejido mamario.

Se trata de una enfermedad que afecta mayoritariamente a mujeres mayores de 50 años. Se reconocen algunos factores que aumentan el riesgo de enfermar:

  • Ser mujer y cumplir años (el riesgo aumenta con la edad)
  • Antecedentes personales de cáncer de mama o de enfermedad pre-neoplásica de mama.
  • Antecedentes familiares de cáncer de mama.
  • Tratamiento previo con radioterapia dirigida al tórax.
  • Terapia de reemplazo hormonal.
  • Primera menstruación a edad temprana.
  • Edad avanzada en el momento del primer parto o nunca haber tenido hijos.

Otros factores que aumentan las posibilidades de tener cáncer de mama y sobre los cuales se puede intervenir son: el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo de alcohol en proporciones mayores a las recomendadas.

El cáncer hereditario representa alrededor del 5-10% de todos los casos de cáncer de mama. Algunos genes mutados relacionados con éste tipo de cáncer son más comunes en ciertos grupos étnicos. Los dos genes mejor caracterizados son los llamados BRCA1 y BRCA2, cuyas mutaciones confieren un riesgo aumentado de tener cáncer de mama y otros tumores en edades especialmente jóvenes.

El cáncer de mama en cifras en Argentina

  • Se estima que para el 2018 se producirán más de 21.000 nuevos casos por año, lo cual representa el 31,8% de todos los cánceres entre las mujeres.
  • El cáncer de mama es el cáncer de mayor incidencia en mujeres, con una tasa de 73 casos por cada 100.000 mujeres.
  • Más del 75% de las mujeres con cáncer de mama no tienen ningún antecedente familiar de dicha enfermedad.
  • 1% de los cánceres de mama se presenta en hombres.
  • El cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres argentinas.
  • Se producen más de 5.800 muertes por año por cáncer de mama.
  • Argentina, luego de Uruguay, es el país de América con la tasa de mortalidad más alta por cáncer de mama.
  • En el país se presenta una gran diferencia en la tasa de mortalidad entre las distintas jurisdicciones. La tasa ajustada más elevada se registró en San Luis (21 casos por cada 100.000 mujeres) y la más baja en Santiago del Estero (10,8 casos por cada 100.000 mujeres).
  • La mortalidad por cáncer de mama en Argentina ha disminuido de manera sostenida y estadísticamente significativa desde 1996, a un ritmo de 0,9% anual durante el periodo 1996-2013 y luego 2,1% anual entre 2013 y 2016

Prevención y detección temprana de la enfermedad

Prevención primaria

Prevenir el cáncer de mama significa disminuir o eliminar la exposición de la mujer a factores de riesgo de forma tal de reducir las posibilidades de desarrollar cáncer de mama. La adherencia a estilos de vida saludable es una forma de actuar de modo preventivo: realizar actividad física, evitar el consumo de grasas, no fumar, moderar el consumo de alcohol, etc. También se reduce el riesgo al no recibir terapias de reemplazo hormonal (o al menos hacerlo por periodos de tiempo muy breves).

Cáncer de mama prevención y control

Prevención secundaria

La prevención secundaria hace referencia a la detección temprana del cáncer de mama por medio de la mamografía, que consiste en realizar una radiografía de las mamas. Con este estudio es posible detectar el cáncer de mama en su fase asintomática, cuando todavía la lesión no es palpable, por lo cual, es posible recurrir a mejores posibilidades de cura, con tratamientos menos agresivos que los que se realizan cuando el cáncer está más avanzado.

La mamografía es el único método reconocido para la detección precoz del cáncer de mama. En el país hay tres tecnologías para hacer mamografía: Analógica, CR o digitalizada y digital con o sin tomosíntesis. Cualquiera de las tres tecnologías sirve para detectar el cáncer de mama en forma precoz si están realizadas con calidad e informadas por un médico entrenado.
Recomendamos que toda mujer sin síntomas y sin antecedentes personales ni familiares de cáncer de mama, se realice una mamografía entre los 50 y 69 años con una frecuencia de 1 cada 1 o 2 años. Esta recomendación se basa en la mayor carga de la enfermedad en ese grupo etario y en el mejor desempeño de la mamografía (la evidencia científica muestra que es en ese grupo en el que la mamografía brinda más réditos).

Esto no quiere decir que mujeres fuera de ese rango de edades no deban hacerse mamografías. Tanto en las mujeres menores de 50 como en aquellas de 70 años o más, la decisión de hacer o no una mamografía de tamizaje debe ser personalizada y conversada con la médica o médico tratante, sopesando los beneficios y los perjuicios de realizar el estudio.

Además, recomendamos que se realice el examen clínico de las mamas como complemento del examen de salud general, ya sea durante una consulta clínica o ginecológica de rutina; y que sea realizado por un profesional entrenado. A las mujeres que asisten a la consulta médica o ginecológica se les deben examinar las mamas: inspeccionar las mamas y pezones y revisar debajo de sus brazos (las axilas) para ver si hay anomalías. Además, el examen clínico mamario debe ser efectuado a toda paciente que acude a la consulta por presentar signos o síntomas sugestivos de patología mamaria.

Una técnica muy difundida para la detección temprana del cáncer de mama es el llamado “autoexamen”, que consiste en que una mujer se revise las mamas buscando alteraciones (bultos sensibles al tacto, cambios físicos). A primera vista, el autoexamen puede parecer un método simple, sin costo y al alcance de cualquier mujer. No obstante, desde hace unos años, se ha demostrado que esta práctica no impacta en la reducción de la mortalidad. Además, no sirve como método de detección temprana ya que en estadios tempranos, el cáncer es imperceptible al tacto.

El autoexamen puede generar que muchas mujeres jóvenes o con mamas densas (aquellas mamas que tienen altas cantidades de tejido fibroso y glandular y bajas cantidades de tejido graso) se realicen estudios innecesarios es decir por patologías no malignas, y que esto genere mayor estrés en esas mujeres. Por otro lado, puede pasar lo contrario: que una mujer se palpe y no descubra alteraciones cuando en verdad las hay, generando una falsa tranquilidad.

Esto no significa que las mujeres no deban prestar atención a sus mamas. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, esta práctica empodera a las mujeres, que se responsabilizan así de su propia salud y puede ser es útil para fomentar la toma de conciencia entre las mujeres en situación de riesgo pero no como método de tamizaje.

Es importante que las mujeres conozcan cuál es la fisonomía de sus mamas de forma tal de estar atentas a cualquier cambio que pudiera significar una alerta que requiera la visita al médico: bulto palpable, cambios en la textura o enrojecimiento de la piel de las mamas, cambios en la textura y forma del pezón, secreción o sangrado por pezón.

Cáncer de mama prevención y control

Diagnóstico

Los métodos para la evaluación de una anormalidad en la mama incluyen, además del examen físico realizado por un profesional entrenado, el examen por imágenes y eventualmente la toma de una pequeña muestra de la lesión para poder determinar el origen de la misma. Estos procedimientos comprenden el triple diagnóstico y aportan en conjunto la mayor certeza sobre si una lesión es benigna o maligna.

La prueba primaria de tamizaje para cáncer de mama es la mamografía bilateral con las dos incidencias convencionales, pero en algunas circunstancias puntuales pueden ser necesarias evaluaciones complementarias.

Ante una mamografía con una imagen sospechosa de cáncer o bien un examen físico con la detección de una lesión visible y/o palpable en la mama, se deberá proceder a tomar una muestra de la misma (biopsia) que permita definir la conducta terapéutica posterior (tratamiento).

La biopsia consiste en la extracción de células y tejidos para que un médico patólogo pueda observar y verificar bajo un microscopio, si hay signos de cáncer. Existen diferentes tipos de biopsias y la elección de cada una deberá ser individualizada.

Ante la confirmación de cáncer, se realizarán pruebas y estudios adicionales (los cuales pueden variar según la situación de cada paciente) para poder caracterizar el cáncer de mama y evaluar su extensión.
La correcta evaluación diagnóstica posibilitará la elección de la mejor estrategia terapéutica.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de mama debe ser realizado por médicos con experiencia en su manejo. Hay distintos tipos o modalidades de tratamientos, dependiendo de las características del tumor y su estadio (extensión de la enfermedad) así como también de las características de cada paciente con cáncer de mama

Quirúrgico

La cirugía es el pilar fundamental para el control local del cáncer. La mayoría de las pacientes con enfermedad localizada (estadios tempranos), se someterán a cirugía con el fin de extirpar el cáncer de la mama. Existen diferentes tipos de cirugías; si el tumor es pequeño en relación al volumen mamario y la paciente tiene posibilidades de recibir radioterapia a posterior, es posible realizar un manejo conservador de la mama (se extirpa el tumor pero no toda la mama). Las pacientes con tumores grandes o que no pueden recibir radioterapia son candidatas a realizar mastectomía (extirpación del tumor y de la mama)

Además del tratamiento de la mama, deberán estudiarse los ganglios axilares a fin de evaluar su posible compromiso tumoral.

Radioterápico

La radioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos x de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o para impedir que crezcan. La radioterapia es un componente esencial del manejo conservador de la mama. El objetivo de la radioterapia es reducir el riesgo de recidiva local (que la enfermedad vuelva localmente) y contribuir a aumentar las posibilidades de curación. Deberán realizar radioterapia todas las pacientes con tratamiento conservador y aquellas pacientes que a pesar de haber sido sometidas a mastectomía tienen la indicación de realizarla.

Oncológico

Además del tratamiento local (cirugía y radioterapia) existen otras modalidades de tratamientos, que se aplicarán en virtud de las características tumorales y la extensión de la enfermedad (estadio). Éstas incluyen a la quimioterapia, hormonoterapia y/o terapia biológica, y se basan en medicamentos que buscan destruir a las células cancerosas o impedir su crecimiento.

En el caso de pacientes con cáncer localizado (estadios tempranos), se pueden aplicar después de la cirugía (para destruir cualquier célula cancerosa que pueda haber quedado) y en el caso de enfermedad localmente avanzada (tumores grandes en mama y /o afectación de ganglios) se pueden aplicar antes (para reducir el tamaño tumoral y la extensión de la cirugía).

En el caso de pacientes con enfermedad metastásica (extensión tumoral en otros sitios, más allá de la mama y los ganglios) se aplicarán desde el momento del diagnóstico y representarán el pilar fundamental del tratamiento para aumentar la supervivencia de las mismas y mejorar su calidad de vida.

Mitos y Verdades sobre el Cáncer de Mama

Si no tengo antecedentes familiares no tendré cáncer.

Si bien la predisposición hereditaria es uno de los principales factores de riesgo, más 75% de las mujeres afectadas por cáncer de mama no tienen antecedentes familiares. Por eso es recomendable realizar los controles periódicos en salud, con una mamografía cada 1 o 2 años, desde los 50 hasta los 69 años y con un examen físico mamario en el contexto del control de salud anual. Las mujeres menores de 50 años y aquellas de 70 años o más, deben ser evaluadas por un profesional que las asesorará sobre la necesidad de realizarse o no la mamografía.

Si mis antecedentes familiares provienen de la rama paterna, no tendré cáncer de mama.

Esto es falso, los antecedentes de ambas ramas de la familia, materna y paterna, son igualmente importantes.

El cáncer de mama no se da hasta la menopausia.

Si bien es cierto que el riesgo de tener cáncer de mama aumenta con la edad (más del 70% de cánceres de mama se producen en mujeres mayores de 50 años) los tumores de mama pueden aparecer a cualquier edad. Por ello es importante consultar ante la presencia de síntomas.

No se puede hacer nada por evitar la enfermedad.

Se pueden hacer cosas para que sea menos posible enfermarse de cáncer de mama, como practicar un estilo de vida saludable.

Aumentarían el riesgo de cáncer de mama la vida sedentaria, la obesidad en la postmenopausia, dieta rica en grasas saturadas, el exceso de alcohol y el tabaco, entre otros. Por ende se recomienda:

  • dieta rica en frutas y verduras y baja en grasas
  • ejercicio físico
  • no fumar
  • alcohol: no más de 2 copas/día

Tener los pechos pequeños hace ser menos propensa al cáncer de mama.

El tamaño de las mamas no tiene relación con la probabilidad de tener cáncer.

Los corpiños con aro y/o dormir con el corpiño puesto, dificultan la circulación sanguínea y linfática y pueden desencadenar en cáncer.

Es aconsejable utilizar un corpiño que no ajuste demasiado ni comprima los pechos porque esto puede provocar dolores en las mamas o marcas en la piel pero no existe relación alguna entre la ropa interior y el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Si no hay síntomas no debo preocuparme.

Aproximadamente el 75% de las mujeres que reciben cada año el diagnóstico de esta enfermedad en la Argentina no tenían ningún factor de riesgo conocido de importancia; muchas de ellas no tienen síntomas específicos. Por eso es esencial el control periódico. En algunos casos la enfermedad se anuncia a partir de algún síntoma o signo como nódulos en la mama, cambios en la coloración o textura de la piel, ganglios axilares duros o persistentes entre otros. Esos síntomas o signos deben llevar a la mujer a la consulta.

No hay posibilidad de padecer cáncer de mama si se ha padecido otro cáncer con anterioridad.

El riesgo aumenta si previamente se ha sufrido otro cáncer (como cáncer de ovario o colon por ejemplo).

La ingesta de anticonceptivos favorece la aparición de cáncer de mama.

No hay una evidencia científica que demuestra que los anticonceptivos orales producen cáncer de mama en la población sin antecedentes familiares ni personales.

El uso antitranspirantes es nocivo y contribuye a la aparición de cáncer de mama.

Los antitranspirantes no provocan problemas de salud (a excepción de posibles reacciones alérgicas de la piel en las personas muy sensibles) por lo tanto su utilización es segura y no representa ningún riesgo de cáncer de mama para las mujeres.

Tener cáncer de pecho es tener una sentencia de muerte.

El cáncer se puede detectar y tratar en su fase temprana, antes de que se extienda. Incluso si el cáncer se hubiese extendido, existen nuevos tratamientos y terapias que pueden ayudar tanto a sobrevivir como en la calidad de vida.

Tener hijos y amamantarlos es una protección segura contra el cáncer de mama.

Es cierto que tener hijos y amamantarlos antes de los 30 años de edad reduce el riesgo, pero no por ello es una garantía para evitar el cáncer de mama.

Tuve cáncer de mama hace 5 años. Hasta ahora no pasó nada, por lo tanto mi cáncer de mama no se repetirá.

El cáncer de mama puede volver en cualquier momento, aunque hay más posibilidades de que suceda en el lapso de los primeros 5 años. Por eso es muy importante cumplir con el seguimiento planteado por los profesionales y de por vida.

Tengo un nódulo en la mama. Es cáncer.

La mayoría de los nódulos en la mama NO son cáncer. Pero como también puede ser una forma de presentación de la enfermedad, todo nódulo u otro síntoma que aparezca en la mama debe llevarla a la consulta médica sin demora.

Remedios de hierbas y suplementos nutricionales pueden ayudar a curar el cáncer de mama.

No hay ningún estudio científico que pruebe que los remedios de hierbas o suplementos nutricionales ayuden a curar el cáncer de mama. Algunas de estas medicinas alternativas afectan la eficacia de los medicamentos que los médicos prescriben habitualmente y pueden causar efectos secundarios o interferir con la efectividad de las terapias tradicionales. Es importante decirle al médico qué otros tratamientos está recibiendo el paciente.

Fui llamada porque necesitaban tomar “proyecciones adicionales” de las mamas después de mi mamografía. Quiere decir que tengo cáncer.

Las “proyecciones adicionales” son necesarias para definir una imagen que no es clara en la mamografía, pero esta imagen “no clara”, también puede ser una masa benigna o simplemente mama normal.

Las mamografías son dolorosas.

¿Son las mamografías cómodas? No. Pero no producen un dolor insoportable, y la mayoría de las mujeres confirmarían lo mismo. Las mujeres que todavía menstrúan deben organizar su turno para la mamografía durante las dos primeras semanas de su ciclo menstrual, cuando sus mamas están menos sensibles. Si usted encuentra que las mamografías son dolorosas hable con la técnica que la realiza. Debe tener en cuenta que la compresión ayuda a tener una mejor imagen, que facilitará la lectura del médico radiólogo/a.

Mi nódulo en la mama es muy doloroso, por lo que seguramente no es cáncer, ya que los nódulos cancerosos, supuestamente no son dolorosos.

En general el cáncer de mama no causa dolor, pero su ausencia no excluye la posibilidad de cáncer. El dolor es un síntoma inicial de cáncer en un bajo porcentaje o en estadios avanzados. No hay relación entre el hecho de que un nódulo sea o no doloroso, con el hecho de que sea cáncer. Toda tumoración en la mama debe ser evaluada por un médico.

Si un cáncer es expuesto al aire durante una cirugía, se va a propagar.

La cirugía no causa la propagación del cáncer. Por el contrario, es un pilar fundamental en el control local de la enfermedad. Dejar el tumor sin tratamiento es el punta pie inicial para que la enfermedad progrese y se disemine.

La terapia de radiación es peligrosa y quemará mi corazón, mis costillas y mis pulmones.

Las técnicas actuales de radiación son seguras y efectivas para tratar cáncer de mama y presentan pocas complicaciones. Los métodos utilizados en la actualidad minimizan la exposición del corazón, costillas y pulmones a la radiación. Puede ser que las mujeres sufran un oscurecimiento de la piel durante el tratamiento o un enrojecimiento similar a una quemadura por exposición solar. Esto suele desaparecer una vez que termina el tratamiento.

Comer pollo aumenta el riesgo de tener cáncer de mama.

Existe la falsa creencia de que a los pollos se les inyectan hormonas para que logren un mayor crecimiento en menor tiempo. El crecimiento extremadamente rápido de los pollos de engorde es fácil de explicar y entender a través del mejoramiento genético que se logran estos niveles de productividad. Por ende los pollos no cuentan con ninguna sobrecarga hormonal, y además es una carne blanca por lo que debería incluirse en toda dieta equilibrada.

Si tengo síntomas, ya es tarde.

Si bien es cierto que el pronóstico del cáncer de mama es mejor cuanto más pequeño sea, muchas mujeres se curan aun teniendo nódulos palpables. Siempre se está a tiempo para recibir tratamiento y mejorar.

La punción desparrama el cáncer.

Las punciones con agujas finas o gruesas se usan desde hace mucho tiempo para hacer diagnóstico. Son métodos seguros y NO diseminan la enfermedad. Las complicaciones que pueden ocurrir, con poca frecuencia, son hematomas y muy raramente infecciones.