Cáncer de mama

Es una enfermedad causada por la multiplicación anormal de las células de la mama que forman un tumor maligno.Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Algunas veces este proceso se descontrola formando una masa de tejido que es lo que se conoce como tumor. Este tumor se puede desarrollar en distintas partes del tejido mamario.

Se trata de una enfermedad que afecta mayoritariamente a mujeres de entre 45 y 70 años de edad, sobre la cual se desconocen cuáles son los causantes aunque se reconocen algunos factores que aumentan el riesgo de enfermar:

  •     Ser mayor de 50 años
  •     Antecedentes personales de cáncer de mama o de enfermedad benigna (no cancerosa) de mama.
  •     Antecedentes familiares de cáncer de mama.
  •     Tratamiento con radioterapia dirigida a la mama o el pecho.
  •     Tratamiento con  hormonas, como estrógeno y progesterona.
  •     Menstruación a edad temprana.
  •     Edad avanzada en el momento del primer parto o nunca haber tenido hijos.

Otros factores que aumentan las posibilidades de tener cáncer de mama y sobre los cuales se puede intervenir son: el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo de alcohol en proporciones mayores a las recomendadas.

El cáncer hereditario representa alrededor del 5-10% de todos los casos de cáncer de mama. Algunos genes mutados relacionados con éste tipo de cáncer son más comunes en ciertos grupos étnicos.

Los dos genes mejor caracterizados son los llamados BRCA1 y BRCA2, cuyas mutaciones confieren un riesgo aumentado de tener cáncer de mama y otros tumores en edades especialmente jóvenes.

El cáncer de mama en cifras en Argentina

  •     El cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores en mujeres.
  •     Se producen 5600 muertes por año por cáncer de mama.
  •     Se estima que se producirán más de 19.000 nuevos casos por año, lo cual representa el 16,8% del total de incidencia de cáncer en Argentina.
    Argentina, luego de Uruguay, es el país de América con la tasa de mortalidad más alta por cáncer de mama (con 19,9 y 22,7 defunciones cada 100.000 mujeres respectivamente). Mientras que Bolivia y Perú tienen las tasas más bajas (con 7,2 y 8,4 defunciones cada 100.000 mujeres respectivamente).
  •     En el país se presenta una gran diferencia en la tasa de mortalidad entre diferentes provincias. Jujuy y Santiago del Estero están entre las que tienen un índice más bajo, mientras que San Luis y CABA son los lugares en donde se da una mayor mortalidad.
  •     Las tasas de mortalidad por cáncer de mama más elevadas se dan entre los 50 (41,6 cada 100.000 mujeres) y los 80 años o más (215,8 cada 100.000 mujeres).
  •     El cáncer de mama es el cáncer de mayor incidencia en mujeres, con una tasa de 71 casos por cada 100.000 mujeres.
  •     Más del 75% de las mujeres con cáncer de mama no tienen ningún antecedente familiar de dicha enfermedad.
  •     Para el cáncer de mama la detección temprana es fundamental, ya que los tumores de menos de 1 centímetro tienen hasta el 90% de probabilidades de curación.
  •     1% de los cánceres de mama se presenta en hombres.

Prevención y detección temprana de la enfermedad

Prevención primaria

Prevenir el cáncer de mama significa disminuir o eliminar la exposición de la mujer a factores de riesgo de forma tal de reducir las posibilidades de desarrollar cáncer de mama.La adherencia a estilos de vida saludable es una forma de actuar de modo preventivo: no fumar, evitar el consumo de grasas, realizar actividad física, moderar el consumo de alcohol. as terapias de reemplazo hormonal y la exposición excesiva a la radiación ionizante (rayos x) también aumentan el riesgo de tener cáncer de mama.

Cáncer de mama prevención y control

Prevención secundaria

La prevención secundaria consiste en la detección temprana del cáncer de  mama. Básicamente hay dos formas de detectar el cáncer de mama.

La primera es por medio de la mamografía, que consiste en realizar una radiografía de las mamas.  Con este estudio es posible detectar el cáncer de mama en su fase asintomática, cuando todavía la lesión no es palpable, o es mínimamente palpable, por lo cual, es posible recurrir a mejores posibilidades de cura, con tratamientos menos agresivos que los que se realizan cuando el cáncer está más avanzado.

Cuando el cáncer provoca síntomas y alteraciones de la mama detectables al examen físico, significa que estamos en presencia de un nódulo palpable. En un estado avanzado de la enfermedad se pueden observar variables manifestaciones como retracción del pezón, cambios en la textura y el color de la piel, prurito o lesiones descamativas en el pezón.

Por eso, la recomendación es que todas las mujeres de entre 50 a 70 años se realicen un estudio mamográfico cada dos años junto a un examen físico de las mamas por parte de un profesional de la salud. Por otra parte, tanto en las mujeres de entre 40 y 50 años como en las mayores de 70 la decisión de hacer o no una mamografía debe ser personalizada. La mujer debe hablarlo con su ginecólogo/a o con su médico/a de cabecera, y valorar los pros y los contras de hacer el estudio mamográfico.

Por otro lado, hay otros métodos diagnósticos por imágenes, como la ecografía, la cual se usa en forma complementaria a la mamografía y la resonancia magnética que se emplea  fundamentalmente en mujeres con fuertes antecedentes familiares  y mutaciones genéticas conocidas detectadas o altamente sospechadas  y en situaciones puntuales cuando exista indicación (por ejemplo: algunas mujeres con mamas extremadamente densas o que tengan prótesis mamarias).

Cáncer de mama prevención y control

Diagnóstico

Los métodos para la evaluación de una anormalidad en la mama incluyen, además del examen físico realizado por un profesional entrenado, el examen por imagen y eventualmente la toma de una pequeña muestra de la lesión para poder determinar el origen de la misma. Estos procedimientos comprenden el triple diagnóstico y aportan en conjunto la mayor certeza  sobre si una lesión es benigna o maligna.

La prueba primaria de tamizaje para cáncer de mama es la mamografía bilateral con las dos incidencias convencionales, pero en algunas circunstancias puntuales pueden ser necesarias evaluaciones complementarias.

Ante una mamografía con una imagen sospechosa de cáncer o bien un examen físico con la detección de una lesión visible y/o palpable en la mama, se deberá proceder a tomar una muestra de la misma (biopsia) que permita definir la conducta terapéutica posterior (tratamiento).

La biopsia consiste en la extracción de células y tejidos para que un médico patólogo pueda observar y verificar bajo un microscopio, si hay signos de cáncer. Existen diferentes tipos de biopsias  y  la elección de cada una deberá ser individualizada.

Ante la confirmación de cáncer, se realizarán pruebas y estudios adicionales (los cuales pueden variar según la situación de cada paciente) para poder caracterizar el cáncer de mama y evaluar  su extensión.

La correcta evaluación diagnóstica posibilitará la elección de la mejor estrategia terapéutica.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de mama debe ser realizado por médicos con experiencia en su  manejo.  Hay distintos  tipos de tratamientos para las pacientes con cáncer de mama, dependiendo del estadio (extensión de la enfermedad) y de las características de cada paciente.

Quirúrgico

La cirugía es el pilar fundamental para el control local del cáncer. La mayoría de las pacientes con enfermedad localizada (mama y ganglios), se someterán a cirugía con el fin de extirpar el cáncer de la mama. Existen diferentes tipos de cirugías; si el tumor es pequeño en relación al volumen mamario y la paciente tiene posibilidades de recibir radioterapia a posterior, es posible realizar un manejo conservador de la mama (se extirpa el tumor pero no toda la mama). Las pacientes con tumores grandes o que no pueden recibir radioterapia son candidatas a realizar mastectomía (extirpación del tumor y de la mama)

Para tumores pequeños, la mastectomía y la cirugía conservadora ofrecen la misma chance de curación a largo plazo.

Además del tratamiento de la mama, deberán  estudiarse los ganglios axilares a fin de evaluar su posible compromiso tumoral.

Radioterápico

La radioterapia es un  tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos x de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. La radioterapia es un componente esencial del manejo conservador de la mama. El objetivo de la radioterapia es reducir el riesgo de recidiva local (que la enfermedad vuelva localmente) y contribuir a aumentar las posibilidades de curación. Deberán realizar radioterapia todas las pacientes con tratamiento conservador y  aquellas pacientes que a pesar de haber sido sometidas a mastectomía tienen la indicación de realizarla.

Oncológico

Además del tratamiento local (cirugía y radioterapia) existen otras modalidades de tratamientos, que se aplicarán en virtud de las características tumorales y la extensión de la enfermedad (estadio). Éstas incluyen a la quimioterapia, hormonoterapia y/o terapia biológica, y se basan en medicamentos que buscan destruir  a las células cancerosas o impedir su crecimiento.

En el caso de pacientes con enfermedad localizada o localmente avanzada (mama y ganglios) se pueden aplicar antes (para reducir el tamaño tumoral y la extensión de la cirugía) o después de la cirugía (para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado)

En el caso de pacientes con  enfermedad avanzada (extensión tumoral  en otros sitios, más allá de la mama y  los ganglios) se aplicarán desde el momento del diagnóstico y representarán  el pilar fundamental del tratamiento para aumentar la supervivencia  de las mismas y mejorar su calidad de vida.

Mitos y Verdades sobre el Cáncer de Mama

Si no tengo antecedentes familiares no tendré cáncer.

Si bien la predisposición hereditaria es uno de los principales factores de riesgo, más 80% de las mujeres afectadas por cáncer de mama no tiene antecedentes familiares. Por eso es recomendable realizar los controles periódicos en salud, con un examen físico anual por parte de un profesional y a partir de 50 años una mamografía cada 2 años.

Si mis antecedentes familiares provienen de la rama paterna, no tendré cáncer de mama.

Esto es falso, los antecedentes de ambas ramas de la familia, materna y paterna, son igualmente importantes.

El cáncer de mama no se da hasta la menopausia.

Si bien es cierto que el riesgo de tener cáncer de mama aumenta con la edad (más del 70% de cánceres de mama se producen en mujeres mayores de 50 años) los tumores de mama pueden aparecer a cualquier edad. Por ello es importante consultar ante la presencia de síntomas.

No se puede hacer nada por evitar la enfermedad.

Se pueden hacer cosas para que sea menos posible enfermarse de cáncer de mama: practicar un estilo de vida saludable.

Está demostrado que aumentan el riesgo de cáncer de mama la vida sedentaria, la obesidad en la postmenopausia, dieta rica en grasas saturadas y el tabaco, entre otros. Por ende se recomienda

  • dieta rica en frutas y verduras y baja en grasas
  • ejercicio físico
  • no fumar
  • alcohol: no más de 2 copas/día

Se pueden hacer cosas para que, si aparece un cáncer de mama, las posibilidades de curarlo sean mayores.

Las revisiones periódicas y en especial, la mamografía para la detección precoz  permiten tratarlo a tiempo y aumentar las chances de curación. Cuando más pequeño es el tumor, mayor es la posibilidad de curación y menos agresivo es el tratamiento.

Tener los pechos pequeños hace ser menos propensa al cáncer de mama.

El tamaño de las mamas no tiene relación con la probabilidad de tener cáncer.

Los corpiños con aro y/o dormir con el corpiño puesto, dificultan la circulación sanguínea y linfática y pueden desencadenar en cáncer.

Es aconsejable utilizar un corpiño que no ajuste demasiado ni comprima los pechos porque esto puede provocar dolores en las mamas o marcas en la piel pero no existe relación alguna entre la ropa interior y el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Si no hay síntomas no debo preocuparme.

El 75% de casi 18.000 mujeres que son diagnosticadas cada año con esta enfermedad en la Argentina no tenían ningún factor conocido de importancia; muchas de ellas no tienen síntomas específicos. Por eso es esencial el control periódico. En algunos casos la enfermedad se anuncia a partir de algún síntoma como nódulos en la mama, cambios en la coloración o textura de la piel, ganglios axilares duros o persistentes entre otros. Esos síntomas deben llevar a la mujer a la consulta.

No hay posibilidad de padecer cáncer de mama si se ha padecido otro cáncer con anterioridad.

El riesgo aumenta si previamente se ha sufrido otro cáncer como de colon o de ovario.

La ingesta de anticonceptivos favorece la aparición de cáncer de mama.

No hay una evidencia científica que demuestra que los anticonceptivos orales producen cáncer de mama en la población sin antecedentes familiares ni personales.

El uso antitranspirantes es nocivo y contribuye a la aparición de cáncer de mama.

Los antitranspirantes no provocan problemas de salud (a excepción de reacciones alérgicas de la piel en las personas muy sensibles) por lo tanto su utilización es segura y no representa ningún riesgo para las personas.

Tener cáncer de pecho es tener una sentencia de muerte.

El cáncer se puede detectar y tratar en su fase temprana, antes de que se extienda. Incluso si el cáncer se hubiese extendido, existen nuevos tratamientos y terapias que pueden ayudar tanto a sobrevivir como en la calidad de vida.

Tener hijos y amamantarlos es una protección segura contra el cáncer de mama.

Es cierto que tener hijos y amamantarlos antes de los 30 años de edad reduce el riesgo, pero no por ello es una garantía contra el cáncer de mama.

Tuve cáncer de mama hace 5 años. Hasta ahora no pasó nada, por lo tanto mi cáncer de mama no se repetirá.

El cáncer de mama puede volver en cualquier momento, aunque hay más posibilidades de que suceda en el lapso de los primeros 5 a 10 años. Por eso es muy importante cumplir con el seguimiento planteado por los profesionales y de por vida.

Tengo un nódulo en la mama. Es cáncer?

La mayoría de los nódulos en la mama NO son cáncer. Pero como también puede ser una forma de presentación de la enfermedad, todo nódulo u otro síntoma que aparezca en la mama debe llevarla a la consulta médica sin demora.

Remedios de hierbas y suplementos nutricionales pueden ayudar a curar el cáncer de mama.

No hay ningún estudio científico que pruebe que los remedios de hierbas o suplementos nutricionales ayuden a curar el cáncer de mama. Algunas de estas medicinas alternativas afectan la eficacia de los medicamentos que los médicos prescriben habitualmente y pueden causar efectos secundarios o interferir con la efectividad de las terapias tradicionales. Es importante decirle al médico qué otros tratamientos está recibiendo el paciente.

Fui llamada porque necesitaban tomar “proyecciones adicionales” de las mamas después de mi mamografía. Quiere decir que tengo cáncer.

Las “proyecciones adicionales” son necesarias para definir una imagen que no es clara en la mamografía, pero esta imagen “no clara” puede ser una masa benigna o simplemente mama normal.

Las mamografías son dolorosas.

¿Son las mamografías cómodas? No. Pero no producen un dolor insoportable, y la mayoría de las mujeres confirmarían lo mismo. Las mujeres que todavía menstrúan deben organizar su turno para la mamografía durante las dos primeras semanas de su ciclo menstrual, cuando sus mamas están menos sensibles. Si usted encuentra que las mamografías son dolorosas hable con la técnica que la realiza. Debe tener en cuenta que la compresión ayuda a tener una mejor imagen, que facilitará la lectura del médico radiólogo/a.

Mi nódulo en la mama es muy doloroso, por lo que seguramente no es cáncer, ya que los nódulos cancerosos, supuestamente no son dolorosos.

En general el cáncer de mama no causa dolor, pero su ausencia no excluye la posibilidad de cáncer. El dolor es un síntoma inicial de cáncer en un bajo porcentaje o en estadios avanzados. No hay relación entre el hecho de que un nódulo sea o no doloroso, con el hecho de que sea cáncer. Toda tumoración en la mama debe ser controlada por un médico.

Si un cáncer es expuesto al aire durante una cirugía, se va a propagar.

La cirugía no causa la propagación del cáncer. Por el contrario, es un pilar fundamental en el control local de la enfermedad. Dejar el tumor sin tratamiento es el punta pie inicial para que la enfermedad progrese y se disemine.

La terapia de radiación es peligrosa y quemará mi corazón, mis costillas y mis pulmones.

Las técnicas actuales de radiación son seguras y efectivas para tratar cáncer de mama y presentan pocas complicaciones. Los métodos utilizados en la actualidad minimizan la exposición del corazón, costillas y pulmones a la radiación. Puede ser que las mujeres sufran un oscurecimiento de la piel durante el tratamiento o un enrojecimiento similar a una quemadura por exposición solar. Esto desaparece una vez que termina el tratamiento.

Comer pollo aumenta el riesgo de tener cáncer de mama.

Existe la falsa creencia de que a los pollos se les inyectan hormonas para que logren un mayor crecimiento en menor tiempo. El crecimiento extremadamente rápido de los pollos de engorde es muy fácil de explicar y entender a través del mejoramiento genético que se logran estos niveles de productividad. Por ende los pollos no cuentan con ninguna sobrecarga hormonal, y además es una carne blanca por lo que DEBE incluirse en toda dieta equilibrada.

Si tengo síntomas, ya es tarde.

Si bien es cierto que el pronóstico del cáncer de mama es mejor cuanto más pequeño sea, muchas mujeres se curan aun teniendo nódulos palpables. Siempre se está a tiempo para recibir tratamiento y mejorar.

La punción desparrama el cáncer.

Las punciones con agujas finas o gruesas se usan desde hace mucho tiempo para hacer diagnóstico. Son métodos seguros y NO diseminan la enfermedad. Las complicaciones que pueden ocurrir, con poca frecuencia, son hematomas y muy raramente infecciones.