El cáncer es una enfermedad con una incidencia muy baja en los niños. El cáncer en pediatría es curable. Gracias al diagnóstico temprano, el tratamiento adecuado y el cuidado integral del paciente, la posibilidad de sobrevida puede llegar hasta más del 80 por ciento.
El cáncer infantil posee características propias definidas, cada una con un nombre, un tratamiento y un pronóstico muy específico. Tumores embrionarios como retinoblastoma, nefroblastoma, neuroblastoma, hepatoblastoma, son formas de cáncer específicas del niño, mientras que, por el contrario, la mayoría de los canceres del adulto no existen en pediatría.
En el período 2000-2009 se registraron 12.776 niños menores de 15 años con patología oncológica (figura 1). Esto significa una incidencia anual de cerca de 124 casos por millón de niños, lo que representa un promedio anual de aproximadamente 1270 niños diagnosticados con cáncer por año.
En los últimos diez años, el número de casos nuevos registrados en todo el país como en la mayoría de las provincias se ha mantenido estable.
La enfermedad maligna más frecuente de la infancia, la leucemia aguda, tiene una tasa cruda de 46 por millón, seguida por los tumores del Sistema Nervioso Central con 23 y los linfomas con 16 por millón en niños menores de 15. El número total de nuevos casos en niños menores de 15 años en nuestro país oscila entre 1.200 y 1.300 por año.
Los resultados de los tratamientos han mejorado significativamente en las últimas tres décadas y así hoy es posible obtener la curación en el 70 a 80 % de los pacientes, con variaciones de acuerdo al tipo de cáncer y a la extensión inicial del mismo. Tres elementos esenciales explican estos resultados:
1- la eficacia de la quimioterapia,
2- el enfoque multidisciplinario en el abordaje terapéutico,
3- la participación mayoritaria dentro del marco terapéutico de protocolos nacionales o internacionales.
En Argentina la sobrevida de los menores de 15 años con cáncer promedia el 65% debido al diagnóstico tardío, la dificultad en la derivación en tiempo y forma, las complicaciones en el tratamiento y en algunos casos, la falta en el cuidado integral del paciente.
El diagnóstico temprano, u oportuno, constituye un elemento estratégico esencial en oncopediatría ya que un paciente diagnosticado tardíamente disminuye sus posibilidades de curación pero además aumenta los riesgos derivados de un tratamiento más intenso.
Figura 1Distribución de los pacientes por patología. ROHA-Total pacientes: 12.776
La distribución por sexo en los niños con cáncer muestra una ligera predominancia para el sexo masculino.
Figura 2 Distribución por sexo en los niños con cáncer para todas las patologías ROHA 2000 – 2009.
Total 12.776.
La distribución de las patologías en Argentina indica que las leucemias constituyen la enfermedad oncológica más frecuente, seguida de los tumores de Sistema Nervioso Central y los linfomas.
Por año, se diagnostican en Argentina entre 450 y 470 leucemias de las cuales más de la mitad logran curarse con un tratamiento muy intenso y con requerimientos de instituciones de alta complejidad y profesionales especializados.
En el análisis de los niños registrados desde el año 2000 al 2009, el 80% de ellos fueron atendidos en instituciones públicas y el resto en instituciones privadas.
Dentro de los 30 hospitales públicos donde se atienden niños con cáncer, el 50% de todos los casos hospitalarios fueron tratados en 4 centros de alta complejidad.