Los cuidados paliativos se refieren a una atención de excelencia que abarque no solamente los aspectos físicos y psico sociales, sino también los aspectos espirituales de cualquier enfermedad avanzada para la cual no hay tratamiento curativo. En lo que atañe a enfermedades como el cáncer deberían ser cuidados continuos, desde el mismo momento del diagnóstico. De estas necesidades no se puede ocupar solamente el oncólogo con el tratamiento específico, tiene que ocuparse un equipo que está formado, en general, por médicos, enfermeros, trabajadores sociales, psicólogos y terapistas ocupacionales. Hay equipos de distinta naturaleza y de distintas aptitudes. Pero el equipo básico está formado por un médico y un enfermero, y en este equipo básico el trabajo es interdisciplinario, es decir que el médico no solamente se va a ocupar de todos los aspectos físicos del paciente, sino también del impacto de estos problemas en él y en su familia.
¿Qué cosas se pueden hacer cuando ya no hay tratamiento para la cura?
Cuando no hay tratamiento para la cura hay muchas cosas para hacer. Los cuidados paliativos no se proponen ni prolongar ni acortar la vida, sino que la vida tenga su curso “natural”. El objetivo es darle a la persona que está enferma la mejor calidad de vida hasta el último momento de su vida. Para esto resulta indispensable que la persona esté libre de dolor. Se trata del alivio del dolor y de otros síntomas, como pueden ser las náuseas, los vómitos, el delirio o la angustia, pero además de la ayuda al tránsito en una etapa de la vida que se va acortando y que es importante.
¿Cómo se trabaja para controlar el dolor?
El tema del dolor es un tema crucial, es el tema más importante. Desde los años ‘80 la OMS publicó una norma que se llama “la escalera analgésica de la OMS”, que indica el uso de analgésicos antiinflamatorios, va de los más simples a los más complejos y potentes, como la morfina. Existe en la Argentina muy buena disponibilidad de opioides, pero existe muy mala accesibilidad.
¿Cuáles son las barreras para la accesibilidad?
Son varias, una es el propio desconocimiento de los profesionales. El manejo del dolor lo tendrían que hacer no sólo los especialistas en medicina paliativa, todos los médicos deberían poder manejar el dolor. Es importante que el médico entienda que el dolor es aquello que el paciente dice que tiene y no minimice lo que dice el paciente.
Un buen indicador de la accesibilidad a los fármacos para el tratamiento del dolor es el consumo de morfina per cápita. La Argentina es el país de la región con mayor consumo de morfina, con 9,01 mg per cápita (lo siguen Uruguay y Chile con 4,86 y 3,75mg per cápita respectivamente), pero se ubica muy por debajo de los grandes consumidores a nivel mundial, Canadá y Estados Unidos, que consumen 73,98 y 66,56 mg per cápita respectivamente.
¿Cuáles son los imperativos éticos de los cuidados paliativos?
En cuidados paliativos la atención debe tener en cuenta varios imperativos éticos, como no abandonar al enfermo, aliviar su dolor y cualquier otro síntoma, echando mano a todos los recursos disponibles. También hay que aprender a limitar las exploraciones diagnósticas o los esfuerzos terapéuticos que son considerados inútiles o fútiles de acuerdo con la mejor evidencia disponible. Los profesionales de la salud trabajan en sociedad con el paciente y su familia, es decir, reafirmando y promoviendo su autonomía, haciéndolos partícipes del proceso de la toma de decisiones terapéuticas.
¿Quiénes hacen cuidados paliativos en Argentina?
En la Argentina existen casi cien equipos de cuidados paliativos, en el sector privado y en hospitales públicos. La Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos (www.aamycp.org.ar) nuclea a buena parte de estos profesionales. Desde el año 2000 los cuidados paliativos están incluidos dentro del Programa Médico Obligatorio (PMO). Esto genera el marco legal para que la especialidad crezca, se desarrolle y pueda brindar soporte y sostén a los pacientes que están atravesando una situación de enfermedad avanzada.