El apoyo a la microgestión como estrategia para fortalecer las redes de salud

 

Una de las líneas de acción estratégicas que desarrolla Redes es el acompañamiento y supervisión de los procesos de gestión clínica, también conocida como microgestión. Ésta se funda en la importancia de la utilización coordinada de los recursos intelectuales, humanos, tecnológicos y organizativos en función de un mejor cuidado de las personas. Esto favorece la búsqueda de nuevas estrategias tecnológicas, nuevos procesos de atención que mejoren la salud individual y colectiva; sobre todo, que se incorpore el conocimiento del equipo de salud en la capacidad de decidir y de tomar la iniciativa, tanto asistencial como de gestión.

 

Para ello, Redes trabaja articuladamente con las jurisdicciones de todo el país, implementando equipos de apoyo a la microgestión para favorecer la motivación en la instalación de procesos de mejora continua de la calidad, contribuir a la construcción de un espacio de educación y aprendizaje continuo en servicio, promover y facilitar la resolución de problemas concretos en la prestación de los servicios, vehiculizar una mejor utilización de los recursos disponibles y procurar una comunicación horizontal, favoreciendo la solución conjunta y participativa de los problemas, entre otros aspectos.

Estos equipos se incorporaron en mayo de 2013 y se conformaron intentando replicar la estructura de los equipos de salud de los centros de atención primaria: un profesional médico, un enfermero/a y un/a promotor de salud o agente sanitario. Su objetivo principal es fortalecer las competencias de los equipos de salud para el mejor abordaje de las personas.

La incorporación de los equipos de microgestión en los equipos provinciales, permitió profundizar la inserción territorial del Programa, su conocimiento a nivel de los efectores y un contacto periódico pero permanente con los equipos de salud al interior de los mismos. Facilitó a través de esos recorridos, la distribución de las Guías de Práctica Clínica y la detección de las necesidades de capacitación e infraestructura, colaborando al mismo tiempo de forma permanente con el área de mesogestión proveyendo información en tiempo real de las necesidades.

 

Actualente, a través de un proceso de capacitación regional y puesta en valor del los recursos humanos implicados en la tarea, se está trabajando en la calidad de gestión clínica, visualizando desviaciones en la misma y compartiendo con los equipos de los Primer Nivel de Atención, a través de documentos escritos y reuniones grupales, la corrección y mejora de estos procesos. Al mismo tiempo, se están incorporando herramientas y técnicas para mejorar los procesos comunicacionales, con lo que se pretende dar un valor agregado a la tarea que los equipos vienen desarrollando, recuperando, fortaleciendo e instrumentalizando sus prácticas.

 

Resultados

Una de las actividades que realiza Redes desde los efectores hacia la comunidad, es la nominalización de la población, a partir de la identificación de todas las personas que habitan en un espacio geográfico determinado y sobre las cuáles el centro de primer nivel tiene responsabilidad programática. Focaliza las acciones en aquellas personas que poseen un riesgo potencial de padecer un evento cardiovascular en los próximos años, y que comparten la característica de no ser consultantes habituales de este nivel. El equipo de apoyo a la microgestión tiene como una de sus tareas promover y acompañar esta labor, que consiste en identificar a las personas, clasificar su riesgo cardiovascular, y seguirlas en el caso de que lo necesiten, fortaleciendo procesos como el de la búsqueda activa, herramienta imprescindible en el cambio de un sistema de salud culturalmente pasivo hacia uno proactivo y responsable.