Líneas de acción
· Fortalecimiento de la Red de Servicios de Salud Mental con base en la Comunidad: desde la perspectiva de inclusión social, el abordaje comunitario en salud mental y adicciones requiere la articulación entre los diferentes actores involucrados y el fortalecimiento de los dispositivos que forman parte de los tres niveles de atención en salud a través de estrategias en Atención Primaria de la Salud (Centros Integradores Comunitarios, Centros de Atención Primaria de Salud, Hospital General y organizaciones de la sociedad civil, entre otros).
· Promoción de la organización social: desde la dinámica territorial de cada comunidad acompañar el rol activo de usuarios, familiares y voluntarios como actores esenciales de las políticas socio-comunitarias de salud mental y adicciones, y participar activamente en espacios de encuentros e intercambio.
· Sostenimiento de espacios de concertación intersectorial: trabajar conjuntamente con otros organismos del Estado Nacional para la implementación de políticas públicas integrales para la inclusión social.
· Desarrollo y aplicación de normativas y protocolos: en el marco de la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657 confeccionar e instrumentar documentos para monitorear las prácticas e intervenciones en salud mental y adicciones.
· Implementación de la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657; la Ley Nacional de creación del Programa de Asistencia Primaria de Salud Mental (APSM) N° 25.421; y de la Ley Nacional de Lucha contra el Alcoholismo N° 24.788.
· Desarrollo del Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (PRISMA): en conjunto con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación para abordar la problemática de salud mental de la población alojada en unidades del Servicio Penitenciario Federal en el marco de la Ley 26.657.
· Optimización del Sistema de Vigilancia Epidemiológica en Salud Mental y Adicciones: para identificar la magnitud y gravedad de las problemáticas en Salud Mental y Adicciones que ocurren en la comunidad y en los diferentes grupos poblacionales para definir prioridades que orienten las iniciativas y programas en el marco de las políticas públicas.
· Intercambio y construcción colectiva de saberes: para revalorizar, recuperar y compartir prácticas en relación al abordaje en salud mental y adicciones en cada territorio a través de distintos dispositivos de participación como: formación de formadores, foros, capacitación en servicio, encuentros, talleres y diversas herramientas del campo digital.







